Sinceramente, me he cansado de tus idioteces y gilipolleces. Que no todos estamos para ti, que no eres el único en la faz de la tierra, que tus problemas no son los más graves. Que no todos somos unos lameculos, que no a todos nos importan tus historias, y mucho menos nos las creemos. Que me alegro de que se te dé por inventarte tu vida y de tengas un perro, dos gatos y un avión. Pero que me importa una mierda qué coño te pase. ¿Qué se te ha roto el reloj? Pues enhorabuena; ¿Qué tus padres te van a mandar a un campamento? Pues aún mejor; ¿Qué nadie te quiere? No me extraña nada. Pero alma de cántaro, por el amor de Dios, sal de mi vida, que no se por qué no te enteras de que no pintas nada en ella.

No hay comentarios:
Publicar un comentario