De pequeña siempre me decían que el amor era lo mejor del mundo, que era lo que te hacía feliz de verdad. Y nunca les creí. Para qué creer algo, si siempre veía que el amor lo destrozaba todo? Destrozaba la felicidad de una persona, destrozaba la vida de otras tantas. Conocía al amor como aquel sentimiento que lo arruinaba todo, sin piedad, sin detenerse, como un huracán que arrasa una ciudad entera a su paso. Pero estaba totalmente equivocada, y me alegro de haber caído en mi error. Fui una tonta perdida, una idiota sin remedio. Solo era una niña que observaba lo que veía a su alrededor, hasta que el amor, sin llamar a mi puerta, se coló y me cambió todo. El amor es un sentimiento que te llena de felicidad, vitalidad, alegría. El amor es aquel sentimiento que te hace sentir viva de verdad. El amor es aquel que todo lo puede, sin importar las circunstancias, las consecuencias, las causas. El amor es aquel sentimiento sin el cual nunca querrás vivir, porque lo necesitarás para sentirte completa.